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Gabriel Andrés’s Story

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Latest Journal Update

La Historia del Nacimiento de Gabrielito

Este es un relato largo.  Pero antes de seguir , quiero agradecer a todos ustedes por visitar esta página y acompañarnos en nuestro camino. Ha sido muy alentador encontrar sus mensajes y les damos gracias por su amor y compasión.
Estamos tomando algunos días para descansar, procesarlo todo y simplemente quedarnos en la pequeña burbuja que hemos creado llena de recuerdos de Gabriel. Donde el es parte de cada una de nuestras conversaciones.

He estado recogiendo mis pensamientos y recuerdos de ese día y el producto es esta historia de su nacimiento. Decidí compartirlo con ustedes porque no quiero que pase al olvido. Creo que es una linda historia y espero que puedan sacar el tiempito para leerla. 

El pasado Martes 10 de septiembre, empecé a perder mi tapón mucoso.  Esto nos hizo ver que el día de conocer a mi dulce Gabrielito podría llegar antes de lo que pensábamos.

Luego vino el Jueves 12 de septiembre, día de mi cumpleaños. Yo estaba tan feliz de poder tenerlo aun conmigo en ese día especial. Compartimos un tiempo maravilloso con amigos y mi mamá preparo una deliciosa comida y un pastel delicioso. Esa noche las contracciones comenzaron. No podía dormir, sólo entre contracciones que se presentaban cada 20 a 30 minutos. Las contracciones continuaron el viernes, pero no estaban tan fuertes pues incluso fui capaz de trabajar ese día. Ya en la tarde, comenzaron a acercarse más y màs. Llegaron a tener hasta 10 minutos entre una y otra. Pase otra noche sin dormir. El Sábado tuve más energía y las contracciones continuaron en intervalos diferentes. Todos nos levantamos temprano y estuvimos bastante activos durante el día. Javi estaba arreglando su camioneta, limpió la piscina. Mi madre y yo fuimos a dar un largo paseo, también fuimos al supermercado. Incluso trabajé por unas seis horas .

Esa noche nos sentamos a ver una película, pero me fue imposible concentrarme porque las contracciones se hicieron más fuertes y me dejaban un poco débil después de cada una. Y a todo eso, se le añade la falta de sueño y yo empeze a perder mi buen humor. Tenía miedo de que era de noche otra vez y tendría que pasar por otra noche de contracciones, tratando de dormir en medio de ellas . El domingo estuvieron más cerca y más intensas. No podía concentrarme en otra cosa que la "danza de parto " balanceándo mis caderas hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados entre las contracciones y luego agarrandome de una silla, el sofá o los hombros de Javi cuando la contracción venia.

La noche del domingo fue intensa. Tuve probablemente de una hora a dos horas de sueño. El lunes ya estaba exhausta, inquieta.  Lloré y lloré porque no podía creer que esto pudiera ser normal. Estar en este estado, con estas contracciones durante tanto tiempo. Luego tuve pensamientos conflictivos al querer que todo progresara rápido y al mismo tiempo no querer dejar salir a Gabrielito de mi cuerpo porque sabia muy bien lo que esto significaba. Fue un día cargado de fuertes emociones.

Jessica, nuestra doula (ayudante de parto), vino al rescate. Me dio masajes en la espalda y las caderas durante mucho tiempo, lo cual me dio mucho alivio y calmó mis nervios. Jessica también realizó su terapia de rebozo y el alivio fue sorprendente . Rebozo es una terapia mexicana que se usa en las mujeres embarazadas. Lo mejor de tener a Jessica con nosotros fue tener a alguien que sabía exactamente lo que estaba pasando y exactamente cómo ofrecer un poco de alivio y dirección.  Jessica llamó a Melia, una gran mujer, amiga y partera, que se ofreció a comprobar que tanta era mi dilatación. Ella llegó con su maravillosa y reconfortante sonrisa y dijo: "Reconozco esa danza " cuando me vio  meciendo las caderas, buscando descanso. Luego procedió a revisar mi cervix y descubrió que no sólo ya tenìa más de 4 cm de dilatación, sino que Gabriel había soltado algo de meconio, es decir, mi saco amniótico ya había roto y sin yo darme cuenta.


La noticia nos dio mucho ánimo. Todo el trabajo de estos últimos días había valido la pena. Las cosas estaban progresando. Jessica decidió pasar la noche en nuestra casa en caso de que hubiera algún cambio. Dado que Gabriel era un pequeño bebé, probablemente no necesitaría 10 cm de dilatación para salir. Decidimos esperar cualquier cambio para salir directo al hospital. Cenamos y unos minutos más tarde llego el cambio que estábamos esperando: tuve una serie de contracciones súper intensas y muchas ganas de ir al baño. Sentía una enorme presión y no podía pensar en que pudieran ser mas fuertes que eso. Sabíamos que era hora de irnos. Tal vez fue el examen cervical que motivó a mi útero a ponerse aùn más activo, o tal vez los masajes de Jessica me ayudaron a tener más control de mis emociones y ayudaron a mi cuerpo a proceder con cada paso mas eficientemente. Quién sabe, pero sin duda era el tiempo. Javi estaba trabajando ese día y todavía tenía otra hora antes de que terminara su jornada de trabajo. Yo solo le envié un mensaje que decía " ven a casa ahora ".  15 minutos mas tarde el estaba ahí y ya íbamos en camino.

Antes de salir estaba preocupada por tener contracciones en el camino y tener que estar sentada en el carro con toda la presión que estaba sintiendo. Pero como si me hubiera leído la mente, Jessica sugirió traer una almohada con nosotros y que me sentara en el asiento trasero. Siempre que sintiera una contracción, podría dar la vuelta sobre mis rodillas, colocar la almohada entre mi cuerpo y el asiento y sostenerme del asiento mientras pasaba la contracción. Fue una idea genial pues tuve tenía un total de 4 contracciones bastante largas en el camino.

Nicole, nuestra partera, nos recibió a la entrada del hospital. Tuve la quinta contracción en la recepción. " ¿Qué es lo que tenemos aquí " Escuché decir a una mujer mientras yo estaba "subida en la ola" . " Ella está en labor de parto ", dijo Nicole. Y todo el mundo quedo en silencio. No hubo admisión, ni papeleo que llenar, había muy pocas personas caminando por los pasillos. Era como si nos hubiéramos encontrado con Nicole en su casa porque ella se movía por el hospital con tanta confianza mientras nos guiaba a nuestra habitación.

Llegamos a la habitación que habíamos visitado antes y nos fue muy familiar. Las luces se bajaron de intensidad y Nicole me examino para medir mi dilatación.  "No siento tu cerviz" dijo Nicole sorprendida.  Le pregunte que significaba eso y me dijo "estas completamente dilatada.  Tienes 10cm".  Quedamos todos sorprendidos.

Un momento después conocimos a la única persona que estaría presente en el parto que no habíamos conocido antes. La enfermera y única representante del hospital. Leslie era una mujer joven, fuerte y hermosa, con ojos claros y llenos de compasión. Ella se presentó y dijo que estaba muy agradecida de poder estar allí con nosotros. Me pidió nuestro plan de parto y dijo que estaba muy ansiosa por leerlo. Me encantó eso. Pensé que el plan de parto que habíamos elaborado con tanto cuidado, vertiendo todos mis deseos y nuestra historia en sus líneas, sería probablemente ignorado. Pero no, ella lo recibió y estoy segura de que lo leyó porque la próxima vez que regresó, era como si nos conociera, se convirtió inmediatamente en parte del equipo.

La siguiente parte de la historia tomó cerca de tres horas, pero yo sentí como que estaba en un lugar donde el tiempo no existe. El tiempo se aceleraba y luego se detenía y luego reducía su velocidad para entonces lanzarme rápidamente al vacío.  Mamá se sentaba en una silla de vez en cuando, oraba, clamaba y de repente la sentía a mi lado, frotando mi espalda con sus manos fuertes cuando llegaban los dolores. Yo sabia que ella seguramente le pedía a Dios que fuera ella y no yo, la que tuviera que pasar por eso.  Javi estuvo siempre a mi lado. Me sostenía abrazándome . Él era mi roca. Si decidía arrodillame, antes de que mis rodillas tocaran el suelo, el deslizaba una almohada para que estuviere mas cómoda.  Él anticipaba y sabia exactamente lo que necesitaba. Jessica en un momento me dijo: " Carolina, estas entrando en la transición ". Me sentía como la heroína de una película épica a punto de entrar en el valle de las sombras o algún tremendo desafío. Y ella fue mi hada guía. Dándome pistas en el camino me decía: "respira profundo", " lo estás haciendo bien Carolina", " relaja los músculos de la cara ". con su voz suave, pero sabia y apacible. Y sus manos, sus manos benditas que masajearon mi cadera y que sintieron como Gabriel descendía a través de mi cuerpo. Nicole , nuestra partera era otra hada. Ella era mas pasiva, pero la veja de vez en cuando en un rincón de la habitación, observando, leyendo todos mis movimientos . Me sentí como si tuviera el mejor equipo en el planeta. Todo mío y de Gabriel. Faith, la generosa fotógrafa de Now I Lay Me Down To Sleep, también llegó  y nos pusimos de acuerdo para que regresara mas tarde para tomar fotos del parto. Qué bendición poder tenerla con nosotros para capturar este momento . Shannon también estaba allí. Ella se convirtió en una muy buena amiga después de conocerla a través de Be Not Afraid . Pasó por una situación muy similar con su bella niña Skylar . Cuando Shannon entró en la habitación, me sentí muy conectada con ella. Finalmente sentí exactamente cómo se debe haber sentido cuando ella estaba pasando por esto. Nos abrazamos, lloramos y yo continue a través de mi valle.

La habitación parecía un templo, estaba llena de una paz inmensa, muy lejos de un cuarto de hospital. Pusimos música suave, encendimos las velas. Todo el mundo tenía una actitud de reverencia, respeto y compasión. Era tal como me había imaginado que sería. Me puse de rodillas en la cama, aferrándome a la cabecera de la misma como si estuviera rezando. Empeze a decirle a Dios en voz baja "me rindo", "estoy en tus manos" y empecé a pujar. Gabriel comenzó a moverse más hacia abajo, su colita fue abriendo camino poco a poco. Hablé con el, le dije que estaba con él. Que no estaba solo . Le decía que no tuviera miedo y que yo iba a hacer todo lo posible y dar todo de mi para ayudarle a salir.

Entonces lo sentí, el famoso " anillo de fuego". Wow. Recuerdo gritar "me esta quemando!" como si necesitara que todos lo supieran. Sabía que ya estábamos cerca y entonces sentí los pequeñitos pies de mi Gabriel que todavía estaban dentro de mí moviendose. Él estaba trabajando conmigo, él sabía qué hacer. Un par de pujos más tarde, lo sentí moverse de nuevo y luego, la siguiente vez que puje, me sentí completamente sola. Él no me estaba ayudando más. ¿Está bien el?" pregunte angustiada. Nadie respondió y confirmé que ya se había ido. Yo ya lo quería ver en mis brazos.  Entonces, sin esperar una contracción mas, pujè de nuevo.  Con todo lo que me quedaba y la ayuda de Dios porque no tenía fuerza y mi bebé no estaba conmigo. A la 1:45 am, dejé escapar el grito más fuerte que mi cuerpo ha producido nunca, un grito lleno de dolor, de pura vulnerabilidad, puro instinto de supervivencia humana, y él salió por completo.

Recuerdo haber dicho "mi bebé , mi bebé ", al darme la vuelta.  Lo pusieron en mi pecho y por fin me encontré con su rostro. Vi su carita por primera vez. Era hermoso, perfecto, era el amor personificado . Su corazón no latía más y el mío estaba completamente roto. Había tratado de prepararme para lo que sería más probable que pasara, pero nunca consideré no conocerlo con vida. Estaba en shock, tanto dolor, físico y emocional. Sentí que sólo estábamos nosotros dos allí. El cuerpo sin vida de mi querido hijo, mi hijo, carne de mi carne, y mi amor por él . Pero ese amor no fue suficiente para mantenerlo con nosotros.

Los siguientes minutos fueron de muchas lágrimas.  Mi mamá y Javi mirábamos cada centímetro de él. Tratabamos de darle sentido a todo. Mamá lloraba tanto. Todos lloramos mucho. El ojito izquierdo de Gabrielito todavía tenía una pequeña lagrima. Elijo pensar que estaba triste, no por él, sino por nosotros. Él no quería causarnos dolor . El fue tan bello conmigo durante todo el embarazo. No tuve náuseas matutinas , nada de mareos, nada fuera de lo común. Sus movimientos eran tan dulces y suaves. Siempre sentí que el estaba siendo dulce conmigo. Estaba tan contento de que le permitiéramos vivir en mi vientre y crecer. Le gustaba su casa dentro de su mamá, pero en el último minuto, él sabía que tenía que irse. Esa lágrima era su manera de decirnos que no queria que sufriéramos.

Todos le cantamos feliz cumpleaños a Gabriel en Inglés y español. Era su cumpleaños.  Mi bebé, mi primer hijo. El 17 de septiembre siempre se celebrara en su nombre. Mamá procedió a bautizarlo: "Yo te bautizo , Gabriel Andrés Castro, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén ."

Mi placenta salió y Jessica y Leslie nos ayudaron a guardarla para después procesarla y ponerla en cápsulas para que yo la consumiera. Jessica me mostró el saco amniótico donde nuestro Gabrielito vivió todos estos meses. Era como una nave espacial, una cápsula en la que viajó desde la fuente de amor e infinita sabiduría, hacia mi cuerpo y hasta mis brazos.

Judy, otra de nuestras amigas de Be Not Afraid estaba allí también y ella fue crucial en ayudarnos a crear tantos recuerdos de Gabriel como pudimos. Hicimos huellas de las manitos y pies de Gabrielito en papel, cartulina, arcilla adornos, en la biblia de mi mamá y Judy hasta puso una huellita en el brazo de Javi y el mío. Si hubiera habido una manera de preservar la suavidad de su piel, el olor dulce de su cuerpo, yo hubiera hecho todo lo posible para guardarlos.  Pero sólo teníamos ese tiempo con él para disfrutar de todo eso y para recordarlo por siempre.

Todos empezaron a irse poco a poco y Leslie me ayudó a salir de la cama para tomar una ducha. Javi se quedó con Gabriel todo el tiempo. Le ibamos a dar un bañito, pero él saliò tan limpio y tan suave. No existe una loción o aceite o perfume que hiciera que su piel tuviera una fragancia mas deliciosa o que se sintiera más suave. Su fragancia era sublime, daban ganas de ahogar tu nariz en él .

Después de la ducha , miré hacia la cama y allí estaba Javi , sin camisa y con nuestro dulce bebé sobre su pecho. Fue la imagen más hermosa que había visto nunca. Un padre con su pequeño hijo . Una imagen de puro amor. Desde que Gabriel nació y fue puesto en mi pecho, me di cuenta de que Javi le daba golpecitos con sus dedos en su pechito.  Lo vi hacerlo otra vez mientras lo sostenía y le pregunté por qué lo hacia. Con lágrimas en los ojos, me dijo que lo hacía con la esperanza de que el corazoncito de Gabrielito empezara a latir por si necesitaba algo de ayuda. Este es el padre de mi Gabrielito, este hombre de gran fe. Lleno de esperanza, confiando hasta el final. Abracé a mis dos preciosos hombres y luego empecé a detallar realmente a mi hijo. Toqué cada parte de su cuerpo con mis labios. Absorbiendo su aroma, maravillada por la suavidad de su piel. La perfección de su cuerpecito.  Queria memorizarme todo. Era tan perfecto, tan dulce, tan nuestro.

Dormimos un poco con el sobre el pecho de Javi todavía y cuando nos despertamos, su cuerpo estaba calientico por el calor del cuerpo de Javi, que compartío con su hijo a través de la noche .

Las restricciones de espacio a las que fue sometido no le permitieron moverse libremente para desarrollar sus músculos.  Midiò 16 pulgadas de delgada perfección. Sus muslos sin embargo, eran algo rellenitos y tan suaves. Sus rodillas eran grandes y fuertes. Sabiamos que hubiera sido un niño muy fuerte. Habían otros rasgos característicos de los bebés con su condición. Pero él se veia tan perfecto para nosotros. Yo realmente no puedo pensar en ningún bebé más perfecto, más hermoso que Gabriel.

Nos quedamos con él toda la mañana y tomamos muchas fotos. Le cantamos, tratamos de hacer tantos recuerdos en tan poco tiempo. Jessica me dijo en un momento después de su nacimiento que es el sueño de toda madre estar con su hijo durante toda su vida y saber exactamente a dónde van. Estuvimos juntos todas sus 37 semanas y un día de vida y hoy sabíamos a dónde iba .

Javi y yo nos quedamos con él despidiendonos.  Después mamá hizo lo mismo. Entonces vino un representante de la funeraria y se lo llevó envuelto en sus brazos. Eso fue muy difícil, incluso cuando sabíamos que su alma ya no estaba allí.

Todavía estoy recolectando mis pensamientos acerca de toda esta experiencia. Todo lo que quiero es hablar y pensar en él. Todo lo que veo cuando cierro los ojos es su dulce rostro. Quiero vivir en la memoria de Gabriel todos estos días. Lo extraño demasiado.  Quiero hablar con él, ver sus fotos, besar sus cacheticos en las fotografías.

En medio de todo lo inexplicable, algo que si tengo muy claro en mi mente y mi corazón es que si valió la pena.  Y que no me arrepiento de lo que hicimos ni por un segundo. Y al igual que Tracy de Be Not Afraid me dijo  en ese día de Mayo cuando nos dieron el diagnóstico, que ese fue el día mas dificil. El día en que te dicen que lo que esperabas, lo que pensabas que tenías, ya no existía. " El bebé es incompatible con la vida extrauterina ". Ese fue el gran golpe,  el derrumbe de nuestras expectativas. El día de tinieblas, de desesperación, de miedo, de dudas, de sentirse perdido, avergonzado y hecho pedazos. Sue Monk Kidd, en "Cuando el corazón Espera ", describe la palabra crisis como una "citación para cruzar un umbral. Implica tanto dejar atrás, como dar un paso hacia la separación y la oportunidad." En aquel entonces, en medio de toda esa confusión y tristeza, nos tuvimos que separar de nuestras expectativas anteriores de tener un bebe saludable y con vida.  En ese entonces, Dios nos guió y nos dio la fuerza para dar un paso hacia una oportunidad. Para dar a nuestro hijo una vida de trascendencia.

El 17 de septiembre, cuatro meses más tarde, todo fue muy diferente. Fue un día de celebración, de unión, aceptación y de amor incondicional. Fue el día en que mi hijo me mostró lo que mi cuerpo era capaz de hacer. Nuestra gran capacidad de dar, de rendirnos ante la divinidad de la naturaleza. Tuve el parto que había soñado: sin medicamentos, natural, básico, humilde y lleno de paz.  Gabrielito nos dio muchos regalos a lo largo de su breve estancia con nosotros. Hermosas conexiones que se convirtieron en amistades, la capacidad de ser más conscientes de lo especial en nuestro día a día, porque él estaba con nosotros. Amigos vinieron a visitarnos para darnos amor, apoyo y para pasar tiempo con él mientras estaba en mi vientre. Siento que su vida fue el regalo más precioso  y que fuimos elegidos, por la gracia de Dios, para recibirlo.

Gabriel Andrés, hijo mío. Tu vida no fue cortada, sino entretejida con la mía para siempre. Gracias por elegirme para ser tu mamá.

Quiero terminar esto con una canción que le cantaba mientras lo sostenía en mis brazos. 

A Eme O

Desde que naciste soy mejor amante
Como si hubieras destapado mis conductos
Me han crecido los senos, el vientre y las caderas
Mi cuerpo ha expandido encontró su motivo

Tu circulaste por mi, hiciste un camino divino
Abriste un tunel, destapaste mi destino

Tu me has dado el soplo de la creaciòn
Eres energía, luz del sol
Tu me has deletreado la palabra amor

A eme o ere ce i te o
A eme o ere ce i te o

Desde que naciste me siento flamante
Como si me hubieras prendido
Mi cuerpo desinhibido, de vanidad eximido
Mi cuerpo valiente pario a su pariente

Tu circulaste por mi, hiciste un camino divino
Abriste un tunel, destapaste mi destino

Tu me has dado el soplo de la creaciòn
Eres energía, luz del sol
Tu me has deletreado la palabra amor


Deja que todo te suceda, la belleza y el terror. Sigue adelante. Ningún sentimiento es para siempre.
Rainer Maria Rilke