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Las Bebas del Milagro se Confortan Mutuamente Durante el Tratamiento de Cáncer

“Si no hubiéramos tenido CaringBridge, este período hubiera sido mucho más difícil y solitario.”
— Michael Dunn, el papá de Madeline e Isabella

Madeline e Isabella Dunn hacen todo juntas. Las gemelas enfrentaron juntas el nacimiento y el riesgo de muerte. Con sólo dos meses de edad y 211 libras de peso, se les diagnosticó un cáncer agresivo, un neuroblastoma, con sólo dos días de diferencia. Las bebas se convirtieron en el noveno caso conocido de gemelas monocigóticas con neuroblastoma.

Doble Dosis de Cáncer


El abdomen abultado y rígido de Madeline fue el primer indicio de que algo estaba mal. A los pocos días de su primera visita al pediatra, Maddie estaba en cuidados intensivos neonatales del Hospital de Niños de Michigan, luchando por su vida y sometiéndose a su primera serie de quimioterapia. Sus padres, Michael y Alissa, pronto se enterarían que el cáncer de Maddie, que comenzó primero con un tumor en su barriguita, se había extendido a su hígado y médula ósea, y a su hermana, a través de la placenta.

“Estábamos totalmente–consternados,” cuenta Michael. “Todo sucedió tan rápido. Hubo un desfile de médicos, cada uno con una especialidad diferente. Nuestros días pasaban de médico en médico.” Los padres también estaban preocupados por su hijito de dos años, que también necesitaba de sus cuidados.

Una Línea de Salvación hacia el Mundo Exterior


El día que los Dunn recibieron el diagnóstico de Isabella, otra familia que estaba en el hospital les presentó CaringBridge. Michael se mostró escéptico con respecto a que alguna vez usaran el sitio. Al final, se convirtió en una línea de salvación entre la familia en el hospital y el mundo exterior.

“Nos permitió contar la historia que nunca hubiéramos podido contarle a la gente personalmente,” dice Michael. “Si no hubiéramos tenido CaringBridge, este período hubiera sido mucho más difícil y solitario.”

Michael y Alissa permanecieron junto a las niñas con actitud positiva, al encontrar fortaleza en su fe y en el libro de visitas de CaringBridge. Sus altibajos emocionales, el tratamiento de las bebas y los desafíos diarios fueron registrados en CaringBridge, que se convirtió en el libro de bebé de las gemelas.

Peleando Juntas


En retrospectiva, por supuesto que los Dunn hubieran preferido que las gemelas no hubieran tenido cáncer, pero agradecen que ambas lo padecieron juntas.

“Fue un momento de unión entre las hermanas que nunca habrían experimentado si no hubieran tenido cáncer al mismo tiempo,” cuenta Alissa. “Sacaban fuerza una de la otra.”

Las gemelas fueron separadas durante las primeras semanas mientras estaban en cuidados intensivos. Una vez que se estabilizaron, los padres las pusieron una al lado de la otra y sus caras se iluminaron mientras las niñas se pateaban los pies entre sí. De ahí en más, siempre estuvieron juntas, compartiendo una cuna en el hospital.

Cuatro meses después del diagnóstico, Madeline e Isabella no mostraban evidencias de la enfermedad. Actualmente, las pequeñas niñas no sufren secuelas del cáncer ni del tratamiento, y están más unidas que nunca.

“Son nuestras bebas del milagro,” afirma Alissa.

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