“Quiero que la gente conozca su historia. Cuantas más personas conozcan su historia, mayor será el impacto que él pueda tener.”
—Katherine, la hermana de Andrew
El subteniente Andrew Kinard del Cuerpo de Marines de los EE. UU. sabe qué significa aferrarse a su libertad.
Desde que Andrew sufrió múltiples heridas en un bombardeo al lado de una carretera en Iraq el pasado octubre de 2006, su libertad para movilizarse ha cambiado. Pero su libertad y su pasión por la vida no.
Andrew, quien se graduó en la Academia Naval de los EE. UU., perdió las dos piernas a raíz de la explosión y ha experimentado complicaciones prácticamente en todo el cuerpo. Las casi 50 cirugías que se le practicaron en los cuatro meses posteriores al bombardeo sólo comenzaron a restaurar las funciones normales de su cuerpo.
Miles de personas de todo el mundo han seguido la historia de Andrew a través de su sitio web CaringBridge. “CaringBridge ha sido una gran bendición”, afirma su hermana mayor, Katherine. A través del sitio web, amigos y seres queridos pueden mantenerse informados acerca del avance de Andrew.
Katherine también utiliza el sitio para compartir los pedidos de las plegarias de Andrew con su comunidad de seguidores.
Cientos de personas han expresado su apoyo y sus promesas de plegarias en el libro de visitas, incluso el Senador John McCain. Katherine cree que la recuperación de Andrew está estimulada por el hecho de saber que tanta gente está siguiendo su caso y orando por él.
Andrew mira hacia el futuro con optimismo, aferrándose a su fe. Dice: “Estoy vivo. Tengo los brazos, el cerebro. ¿Y qué hará después?” Planea ir a la Facultad de Derecho una vez que esté recuperado.
Andrew, Katherine y toda la familia aceptan esta situación con mucha paz. Creen que es el plan que Dios tiene preparado para Andrew y que lo utilizará como medio para cambiar e inspirar a otros.
Algunos podrán decir que ya lo hizo.