Llevar un diario. Es algo que yo nunca hubiera hecho.
Cuando el asistente social que ayudaba a Jason Pablo le recomendó que registrara su transplante de corazón, Jason no tenía idea de cómo empezar.
Mientras tanto, su esposa, Aliw, se sentía abrumada porque debía responder constantemente las preguntas acerca del estado de salud de su marido. “Me empecé a deprimir”, dice Aliw. “Les decía a todos que estaba bien para no tener que entrar en detalle”.
CaringBridge fue una bendición para los dos.
Fácil de usar
Crear y actualizar su sitio fue sencillo para el matrimonio Pablo, dado que Stanford tiene conexión Wi-Fi gratuita y Jason tenía su computadora portátil. Aliw envió el vínculo al sitio de Jason a familiares, amigos y colegas, y en poco tiempo, la “telenovela” del transplante de este hombre de 35 años tenía seguidores en Europa, Filipinas, Hawai y en todo Estados Unidos continental.
Una larga travesía de salud
La travesía de salud de Jason comenzó en 2000, cuando le diagnosticaron cardiomiopatía, una enfermedad que afecta la capacidad del corazón de bombear sangre al cuerpo. En forma gradual, fue perdiendo su energía y la capacidad de hacer las actividades que le gustaban: básquet, tenis y jugar con sus dos pequeños hijos. Fue hospitalizado varias veces en los ocho años siguientes. Finalmente, en agosto de 2008, fue internado, pero sólo le darían el alta después de su extensa recuperación de un transplante de corazón, realizado el 5 de septiembre de 2008.
El sitio CaringBridge de Jason fue el único medio en el que sus conocidos podían recibir información sobre su salud mientras esperaba un donante y los resultados de la cirugía. Aliw y Jason actualizaron el diario frecuentemente durante su recuperación y las complicaciones, incluido un ataque de neumonía a fines de 2008.
“Solía pensar que era mejor no recordar lo difícil, los momentos duros”, afirma Aliw. “Pero escribirlo todo fue muy terapéutico”.
El alma de la fiesta
Jason dice: “Al principio, tenía dudas acerca de CaringBridge. Luego leí las anotaciones del libro de visitas. El apoyo que encontré me levantó el ánimo. No me había dado cuenta de que conocíamos a tanta gente”. Sin embargo, los enfermeros del piso sí estaban al tanto. Lo apodaron “el alma de la fiesta” porque siempre estaba de buen humor y por la cantidad de visitas que recibía.
“Tantas personas rezaban por mi familia y por mí”, afirma Jason. “Me dieron fuerzas para recuperarme. Sentía que debía hacer todo lo posible por recuperarme por ellos”.
Las anotaciones del Libro de Visitas siguen siendo una fuente de aliento para Jason hoy en día. “Si me deprimo, releo las anotaciones del sitio, y me doy cuenta de que antes estaba peor y lo superé. Es muy alentador ver todo el apoyo de los demás, y cómo superé la situación”.
Gracias a sus anotaciones en el diario de CaringBridge, el matrimonio Pablo también recibió ayuda con el cuidado de sus hijos en las vacaciones y con paquetes de salud para aliviarles las situación.
Ahora la salud de Jason se encuentra estable y de a poco está retomando las actividades que le gustan. Afortunadamente, la historia de Jason en CaringBridge pronto tendrá su conclusión en la creación de un libro personalizado de su diario, fotos y mensajes del Libro de Visitas, que servirá a modo de recuerdo para él y su familia, sobre la actividad y la emoción de esa experiencia.
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